400 DÍAS VIAJANDO

La idea

Hace justo ahora 2 años, en octubre de 2014, después de largas reflexiones y conversaciones; decidimos que lo que de verdad nos hacía felices era viajar. Lo que de verdad queríamos hacer era coger nuestra mochila e irnos a descubrir mundo…. Decidimos que nos íbamos a ir a viajar durante un año, los dos solos, sin prisas, sin estrés… y sin billete de vuelta.

Ya lo teníamos decidido, era el momento. Los dos éramos aún jóvenes, no teníamos hijos, ningún tipo de atadura, ni hipotecas, ni ningún préstamo, el coche ya pagado… lo único que nos faltaba era el dinero! Pero eso era lo de menos. Una vez que tienes una decisión así de importante tomada el resto ya viene solo. Teníamos claro que ese era nuestro sueño así que ahora lo que nos tocaba era idear un plan para poder hacerlo realidad.

Nuestro plan

Una vez que ya tuvimos la decisión tomada lo siguiente que hicimos fue intentar calcular cuánto dinero podíamos necesitar para estar viajando un año. Hicimos un presupuesto bastante ajustado y nos dio un cantidad. A partir de ese momento lo que teníamos que hacer era llegar cuanto antes a esa cifra.

Estuvimos pensando cuáles eran nuestras opciones para poder trabajar al máximo y ahorrar el máximo de dinero posible en la menor cantidad de tiempo. Después de barajar diferentes opciones nos decantamos por volver a Playa del Carmen, México, para trabajar en la misma empresa en la que habíamos estado formándonos años antes como Divemasters. Esta opción reunía todo lo que estábamos buscando:

  • Un trabajo que nos gustaba (yo iba a trabajar como instructor de buceo y Rosa como PR)
  • Un país en el que se puede vivir con poco dinero (pese a que Playa del Carmen es más caro que el resto de México). Ya sabíamos cual era el coste de vida mensual así que nos fue muy bien para poder presupuestar todo.
  • Una ciudad que ya conocíamos, que nos gustaba y en la que aún teníamos amigos.
  • Posibilidades de ascenso (sabíamos que trabajando duro en un tiempo podríamos tener un ascenso, lo que significaría más dinero. Y así fue, Luis acabó trabajando como Dive Boss)
  • Posibilidades de ganar dinero extra: con las comisiones de venta (Rosa se convirtió en una máquina de vender), las propinas (benditos americanos con sus propinas en dólares) y los bonos de antigüedad e idiomas(en nuestra empresa cuanto más tiempo permanecías en la empresa mayor era tu salario, y lo mismo ocurría con los idiomas que hablábamos: bendito Erasmus en Roma de Rosa :).

Con todo esto hicimos unos cálculos y llegamos a la conclusión de  que debíamos estar trabajando y viviendo allí al menos un año y medio. Ya estaba decidido, compramos los billetes, escribimos un email a nuestro antiguo jefe y en noviembre de 2014 nos plantamos de vuelta en Playa del Carmen, México.

Es fácil ahorrar…si tienes un plan

Es un tópico pero no por ello deja de ser menos cierto. Rosa y yo teníamos un plan muy claro y una cantidad muy específica de dinero que debíamos ahorrar cada mes. El primer día de cada mes, tras cobrar la nómina, hacíamos los cálculos, pero al revés: separábamos la cantidad que nos tocaba ahorrar y vivíamos con el resto del dinero. Es una forma muy buena de ahorrar y tener controlados tus gastos. Porque cuando llegas a la última semana del mes y ves que te queda poco dinero entonces te aprietas un poco el cinturón y gasta menos.

Lo mejor es ser realistas a la hora de hacer los cálculos y no pasarse. Tampoco se trata de estar malviviendo 1 año y medio para poder viajar. Nosotros hicimos un cálculo que nos permitiera ahorrar lo suficiente pero aún así nos dejara margen para poder vivir tranquilos y disfrutar un poco nuestra vida en México.

Pequeños Sacrificios

Durante todo ese año y medio tuvimos que hacer algunos sacrificios. No es que sean cosas muy importantes pero sí que son cosas que dejas de hacer. En ese año y medio:

  • No nos compramos nada de ropa. Sólo lo estrictamente necesario y nada de marcas caras
  • Vendimos todo el material de buceo que no utilizábamos.
  • No salíamos a cenar fuera a sitios caros. Alguna vez a la semana salíamos pero siempre sitios locales y a muy buen precio.
  • Aprovechábamos las ofertas. Si íbamos al cine siempre íbamos cuando había día del espectador o alguna oferta, aprovechábamos cuando en los restaurantes ofrecían 2×1, etc.
  • Nos movíamos por las zonas donde vive la gente local. Siempre intentábamos ir a comprar a sitios para la gente local, ir a sus restaurantes, lavanderías etc.

Como veis no se trata de unos súper sacrificios pero si que son pequeñas cosas que hay que cambiar. Lo bueno es que si tienes un objetivo claro marcado, como teníamos nosotros, es mucho más fácil llevar a cabo esos pequeños sacrificios.

Aprovechar el sitio y el momento

Al estar viviendo en México tuvimos claro que queríamos aprovechar la situación para viajar a algunos de los destinos que siempre habíamos querido ir y que quedaban por la zona. Así pudimos ir a hacer dos de nuestros viajes soñados: un Road trip por la costa Oeste americana y descubrir Cuba visitando La Habana. Desde el aeropuerto de Cancún hay infinidad de vuelos a EEUU así que nos fue muy sencillo conseguir unos billetes muy baratos (por escasos 200 dólares conseguimos ida y vuelta a Los Ángeles). Lo mismo ocurre con Cuba. Hay bastante vuelos que unen Cancún con la capital cubana, y en menos de una hora de avión te plantas en La Habana.

Además aprovechamos para conocer otras partes de México que desconocíamos y que nos llamaban mucho la atención, como la región de Chiapas y la Ciudad de México.

Eran destinos y viajes que queríamos hacer de todos modos así que pensamos que ya que estábamos a ese lado del “charco” era mejor aprovechar y visitarlos.

Vuelta a casa

A principios de junio, y tras un año y medio viviendo y trabajando en México, nos volvimos a casa, a Palma de Mallorca. Habíamos cumplido nuestro plan a la perfección y habíamos conseguido ahorrar el dinero necesario para hacer nuestro viaje soñado. La idea era pasar los dos meses de verano descansando y planificando nuestro viaje para en septiembre comenzar nuestro gran viaje.

Pequeños cambios, hay que adaptarse!

Sin embargo, este verano a Luis le salió un trabajo como instructor en un centro de buceo de Mallorca. Era una muy buena opción así que decidimos aceptar la oferta. Iba a significar trabajar los meses de julio y agosto, pero también suponía una fuente de ingresos durante esos meses, lo que nos permitiría no tener que tocar nada de lo ahorrado en México. Antes de acabar el contrato nos ofrecieron trabajar la siguiente temporada de verano de 2017. Nuestro plan era estar viajando hasta el 2018 pero, tras varios días reflexionando sobre el tema, decidimos que era una opción que no podíamos desaprovechar. Así que decidimos que partiríamos el viaje en dos etapas, cada una de 200 días.

200 días viajando

Con la decisión ya tomada, empezamos a planificar nuestro viaje. Íbamos a estar viajando desde octubre hasta abril y decidimos que iríamos a descubrir toda la zona de India y el sudeste asiático.

Acompañadnos en nuestro viaje

Si queréis seguir nuestras aventuras en este gran viaje podéis ir leyendo nuestro DIARIO DE VIAJE. Intentaremos ir publicando uno cada 15 días contando nuestras últimas novedades. Para seguir nuestro día a día vamos a utilizar Instagram y FacebookOs esperamos !!

Latest Stories

Search stories by typing keyword and hit enter to begin searching.